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Cuando decía en 1980 a mis amigos que estaba trabajando con H. Hubbard Seguiremos el camino abierto por los biomorfos en el estudio de la iteración de funciones de variable compleja. Los matemáticos franceses Pierre Fatou (1878-1929) y Gastón Julia (1893-1978), a principios de siglo, fueron capaces de desvelar propiedades básicas de la iteración de funciones polinómicas complejas. Los trabajos de Julia y Fatou estuvieron motivados por un problema propuesto por el matemático británico Sir Arthur Cayley: encontrar las cuencas de atracción de los ceros del polinomio z3-1=0 en el plano complejo por el método de Newton. Las soluciones, los ceros del polinomio, son: {1, e2pi/3, e4pi/3}. Como ya sabemos calcular, el método de Newton para esta ecuación nos proporciona la siguiente función iterada: A partir de estos trabajos, Julia intuyó que todo un universo matemático se abría ante él al estudiar con una nueva óptica los inofensivos polinomios de grado 2. Ciertamente fue uno de los pioneros en sistemas dinámicos. Vamos a dar unas nociones breves
de sistemas dinámicos para establecer el vocabulario básico
que emplearemos. Entendemos como sistema dinámico al par (X,f),
donde X es un conjunto distinto del vacío y f una aplicación
f: X--> X. Una órbita de x será la sucesión de valores
obtenidos a partir de x por aplicación sucesiva de la función
f, i.e.:
Tomemos como primer ejemplo la función compleja f:: C--> C, z --> z2. Es decir estudiamos la iteración: Utilicemos notación polar. Así un número complejo quedará representado por su módulo r y su argumento q: Recordemos que el teorema de Moivre nos permite fácilmente encontrar la potencia de un número complejo: Esto nos permitirá determinar de forma económica el comportamiento asintótico, a largo plazo, de nuestra función iterada. Si comenzamos con z = r·eiq en el paso m-ésimo de la iteración:
(b) Permanecen recluidos en una región finita: conjunto prisionero P. donde tanto z como c son números complejos. Fijado el parámetro c establecemos una función cuadrática en concreta. Observa que trabajar con funciones complejas es equivalente a trabajar con mapas bidimensionales. En este caso la familia de funciones cuadráticas es equivalente al mapa bidimensional: donde z=x+iy=(x, y) y c = a+ib =
(a, b). Así el mapa cuadrático en números complejos
puede ser estudiado como una familia de transformaciones en el plano complejo:
Hemos visto el caso sencillo de c=0. Repetimos que el conjunto de escape es: Ec= {z : r --> inf cuando n --> inf} y el conjunto prisionero como: Pc= {z : z no pertenece a Ec} es decir, el conjunto complementario de Ec. ¿Cómo discriminar si
un punto del plano complejo pertenece o no al conjunto de escape Ec
? Existe un sencillo criterio: si z = r·eiq
posee modulo |z|=r no menor que |c| y mayor
que 2, entonces z es un punto de escape de la iteración zn+1=zn2+c.
Intenta demostrarlo.
La tabla de figuras muestra los conjuntos de Julia para distintos valores de c. Recuerda que para cada valor de c estamos trabajando con una función distinta. La frontera de cada figura es propiamente el conjunto J. El interior es el conjunto prisionero o J relleno. En general es imposible obtener expresiones compactas para los conjuntos J. Pero al menos hoy en día podemos gozar de su visión. Como puedes suponer, estas figuras, intuidas por matemáticos como Julia, no fueron vistas por el ojo humano hasta la década de los 80 gracias al ordenador. Con la excepción del valor c=0 todos los conjuntos de Julia exhiben autosimilaridad. Existen dos grandes categorías: conexos e inconexos. En la tabla anterior, tan solo el primero y último conjunto de Julia son disconexos. Son conjuntos numerables de puntos isolados entre sí, al estilo del conjunto de Cantor. Forman agrupaciones de distintas densidades y suelen denominarse "dustlike". Los conjuntos de Julia conexos son topológicamente equivalentes a un círculo. Las deformaciones pueden resultar tan extremas que generan formas dendríticas como en el caso c=i de la tabla. |
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